Sentir estrés es normal cuando las cosas cambian o se ponen difíciles. Pero un exceso de estrés puede provocar malestar o tristeza. Es importante aprender maneras saludables de afrontar el estrés y sentirse mejor.
El estrés puede surgir por muchas razones. Algunas son leves, como presentar un examen o ir al dentista. Otras son intensas, como la pérdida de un ser querido o la escasez de dinero o alimentos. El estrés puede llevar a las personas a consumir drogas o alcohol para sentirse mejor. Sin embargo, existen maneras más seguras de afrontarlo.
Algunos ejemplos son:
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Un examen en la escuela
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Una primera cita
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Una visita al dentista
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Un gran partido deportivo
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Sentirse triste o preocupado
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No tener suficiente dinero
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No tener suficiente comida
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Perder a alguien a quien amas
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Problemas en casa
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trastornos de salud mental
El estrés puede llevar a las personas a consumir drogas o sustancias para sobrellevarlo.
Estrategias de afrontamiento
Meditación
Tómate 5 minutos para sentarte en silencio, respirar profundamente y observar cómo te sientes.
Autorreflexión
Escribe en un diario sobre aquello por lo que estás agradecido y cómo te fue el día. Te ayudará a comprender tus sentimientos.
Actividad física
¡Mueve tu cuerpo! Sal a caminar, practica algún deporte o haz senderismo en algún lugar que te guste.
Limitar el tiempo frente a la pantalla
Intenta no pasar demasiado tiempo con el teléfono, el ordenador o los videojuegos. Pon un temporizador y deja de usarlos antes de irte a dormir.
Descansa bien
Dormir bien ayuda a que tu cuerpo y tu mente se sientan mejor. Intenta dormir 8 horas cada noche. Una habitación fresca te ayuda a dormir bien.
Habla con alguien de tu confianza.
Comparte tus sentimientos con un amigo, un familiar o un mentor. Hablar ayuda, sobre todo cuando alguien te escucha y te da consejos.
Detente y piensa
Antes de actuar o hablar, tómate un momento para pensar. Es difícil cuando uno está enfadado, pero pensar te ayuda a tomar decisiones acertadas.
Estrés
Habilidades para rechazar
Es importante que tanto niños como adultos aprendan a decir "no" a las drogas y al alcohol. Saber decir "no" de forma firme y respetuosa puede ayudar a prevenir el consumo de drogas antes de que comience.
Di "No, gracias".
Mira a la persona a los ojos y habla con claridad. Sé breve y conciso.
Practica decir no.
Piensa en una situación real en la que podrías encontrarte, como en una fiesta o con amigos, y practica lo que dirías.
Planifica con anticipación.
Si sabes que en una fiesta o evento puede haber personas que consuman sustancias, lleva tus propios aperitivos o bebidas que no contengan drogas ni alcohol.
Pide ayuda.
Habla con alguien de confianza sobre tus objetivos para mantenerte libre de drogas. Explícale por qué es importante para ti.
Evita los lugares peligrosos.
Intenta no ir a lugares donde la gente consume drogas o alcohol.
Si te sientes incómodo, vete.
Pasa el rato en lugares donde sabes que la gente no va a consumir drogas.
Pide a tus amigos que no traigan drogas ni alcohol cuando estén juntos.
Hablar alto.
Dile a tus amigos que no te presionen.
Recuérdales que has decidido no consumir sustancias.
Recuerda: es tu decisión.
No te están obligando, estás eligiendo mantenerte sano.
No necesitas drogas ni alcohol para ser guay. Es tu vida, no la de ellos.
Estigma
El estigma se refiere a los pensamientos negativos que algunas personas tienen sobre los demás debido a alguna experiencia que están viviendo. Quienes luchan contra la drogadicción o el alcoholismo a menudo se enfrentan al estigma. Esto puede hacer que se sientan solos e impedirles pedir ayuda.
Detener el estigma
1. El trastorno por uso de sustancias es una enfermedad.
Puede sucederle a cualquier persona. Las drogas y el alcohol cambian el funcionamiento del cerebro y pueden causar problemas graves en la vida diaria.
2. Use un lenguaje amable y respetuoso.
Las palabras importan. No use términos como “adicto” o “drogadicto.” En su lugar, diga “una persona con un trastorno por uso de sustancias.” Poner a la persona primero ayuda a reducir el estigma.
3. Aprenda y comparta información correcta.
Comprender cómo el uso de sustancias afecta al cerebro y cómo las personas pueden recuperarse ayuda a disminuir el juicio y el estigma.
4. Haga que el tratamiento sea más fácil de obtener.
La recuperación es diferente para cada persona. Nuestra comunidad necesita más lugares donde las personas puedan recibir apoyo y tratamiento.
5. Vea a la persona, no al problema.
Las personas son más que su enfermedad. Trátelas con cuidado, dignidad y respeto.
Recuperación
Algunas personas creen que la recuperación no funciona , ¡pero eso no es cierto!
El trastorno por consumo de sustancias es una enfermedad crónica. No tiene cura, pero se puede tratar y controlar. Con la ayuda adecuada —como medicamentos, terapia y grupos de apoyo (como Alcohólicos Anónimos)— las personas pueden mejorar. La recuperación incluso puede ayudar al cerebro a sanar del daño causado por las drogas o el alcohol. El cerebro puede sanar.
En las imágenes del cerebro, se pueden observar puntos brillantes (llamados receptores de dopamina) que reaparecen después de que una persona deja de consumir drogas o alcohol. ¡Esto demuestra que la recuperación está funcionando! Las recaídas son parte del proceso de recuperación.
A veces, las personas recaen y vuelven a consumir. Eso no significa que el tratamiento haya fracasado. Es parte del proceso. El tratamiento sigue mejorando. Los medicamentos y el apoyo para el trastorno por consumo de sustancias mejoran constantemente para ayudar a prevenir las recaídas y apoyar la recuperación.
